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Por Juan Pablo Alessandrini
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Por Juan Pablo Alessandrini

Se necesita sinceridad

Diciembre 28, 2016
Diciembre 28, 2016
Hora de balance. Momento de reflexión y conclusiones. Casi que sin proponérnoslo sale solo. Es una cuestión de calendario, nada más. El calendario apura sus últimas jugadas y nos fuerza con su poder invencible a tomarnos algunos momentos para pensar en tiempo pasado.

Antes, y aún después del brindis, seremos muchos los que evaluemos cómo nos fue dentro de nuestro contexto particular. Dicho análisis, implica, por carácter transitivo, observar según nuestra perspectiva ese contexto en donde nos movemos y los hechos han transcurrido.

No seré tan egocéntrico de compartirles mis conclusiones del ámbito particular, pero sí intentaré hacerles saber algunas cosas en las que estuve pensando en estos días de introspección. 

Lo primero que me surge es la necesidad de comunicar lo que creo; es la madre de todas las ideas. El polo, en todos sus ámbitos, necesita sincerarse. El polo precisa crecer, y para que ésto ocurra, tiene como obligación la franqueza cruda de quien pretende ayudar.

Es una cuestión de tiempo nada más. Así como viene sucediendo diciembre tras diciembre, este último mes de 2016 trajo polémica. Lo mismo puede suceder el año próximo, y así hasta el fin de los días si es que nada cambia. Los hándicaps dejan conformes a algunos y descontentos a otros y no son sólo los que pertenecen a este último grupo los que alzan la voz de la discordia. Son muchos los que aun habiendo subido de valorización se quejan del sistema con que se realizan estas modificaciones.

Podemos discutir, estar de acuerdo, o no, si tal suba o tal baja fue merecida o justa. Eso no importa en este momento; lo que casi nadie discute es que, en tanto y en cuanto los hándicaps dependan de la subjetividad de un grupo de personas, difícilmente puedan ser analizables con lógica. ¿Por qué? Porque la empatía, el gusto, o simplemente la cantidad de veces que todos de los votantes observaron detenidamente la performance de todos y cada uno de los jugadores a los cuales califica, es eso: subjetividad pura. 

Ojo, que quede bien claro: no se trata de poner en tela de juicio la honestidad y conocimiento de los integrantes de la comisión de hándicaps de la A.A.P. Lo que se está tratando de plantear es la necesidad de un cambio en el sistema, no en las personas.

De los hándicaps dependen muchísimas cosas. Sin ir más lejos, los trabajos de muchos de los jugadores que son calificados, dependen de ese número que llevará consigo durante todo el año venidero. Trabajo, ni más ni menos.

Me tocó escuchar varias voces en este último mes que cuestionaban el hecho de que, tanto Cría Yatay como La Irenita. habían “;;;elegido” qué partido jugar de manera más exigente para lograr su objetivo de llegar a cuartos de final del Abierto Argentino y, de esta manera, asegurarse un lugar dentro de la élite en la temporada alta de 2017. Fuese así o no, nadie se animará a discutir que ambos cuartetos obtuvieron el resultado buscado con absoluta justicia. Lo que sí se podrá poner en tela de juicio es el sistema de competencia y sus falencias. Los dos puntos más positivos de todo ésto es que, les agrade o no, se buscó cambiar, se intentó hacer la competencia más atractiva. El otro ítem destacado es que este tipo de certamen les permitió a ambos equipos llegados desde la clasificación acceder a los puestos de privilegio en Palermo, causando agradables sorpresas.

El formato de la Triple  Corona, el sistema de clasificación, las canchas de Hurlingham, el referato y su forma de ejercerlo, las tribunas casi siempre semi vacías de Palermo, la manera de generar recursos genuinos para todo el polo, la falta de premios para los ganadores y miles de etcéteras más. Todo es discutible. Pero de nada servirá sentarse a la mesa de negociación si no hay sinceridad. El deporte lo necesita. El polo pide a gritos una evolución inmediata. Crecer no se trata de poner más food trucks o inventar más sectores V.I.P. El polo argentino tiene que  ser el que marque el rumbo a nivel mundial y no debería necesitar el reflejo que viene desde el espejo de otros países. La mezquindad se viste con saco azul y son varios los que sueñan con vestirlo. 

Insisto: la evolución depende de la sinceridad. Y quienes quieran ser protagonistas deberán tenerla para involucrarse.